Desde GUK Getxo tomamos la palabra en el turno de Ruegos y Preguntas del pleno de Getxo el miércoles 31 de octubre para preguntar al Alcalde, Imanol Landa, por el “Código ético o de buen gobierno” que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento aprobó el 2 de octubre de 2012. Nos preocupa el comportamiento del Sr. Álvaro González, quien desde 2010 hasta 2016 estuvo contratando a familiares de segundo grado para la prestación de servicios en el Órgano Autónomo Local de Getxo Kirolak por un importe global superior a los 600.000€.

Pero nos preocupa aún más la falta de reacción del Alcalde y de su gobierno. Por eso le hemos preguntado si considera, como Alcalde de Getxo y Presidente Nato de Getxo Kirolak, que el comportamiento del Sr. Álvaro González durante seis largos años se ajustó al “Código ético o de buen gobierno” de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Getxo. El Alcalde ha dedicado su respuesta a acusar a GUK de hacer una campaña contra Álvaro González en lugar de responder a la concreta cuestión que se le formulaba: si el actuar de éste se ajustaba, o no, al código ético de la Junta de Gobierno. Cuestión que ha quedado sin respuesta del Alcalde a pesar de habérsele formulado expresamente el ruego de que fuese concreto respecto a la cuestión formulada.

No obstante haber firmado un código que afirma que “en nuestra sociedad democrática es absolutamente exigible a la administración pública en su funcionamiento la adecuación a criterios y normas de buen gobierno”, Imanol Landa no ha contestado a la concreta y simple pregunta de GUK, lo que sólo puede deberse a tres posibles escenarios: el primero, que considera que el comportamiento de Álvaro González no fue ético; el segundo, que reconocer que ello fue así sería tanto como reconocer que el suyo tampoco, pues tenía pleno conocimiento de la contratación a las familiares del presidente; y el tercero, que la aprobación de ese código ético o de buen gobierno fue un mero acto de cara a la galería y que es nulo el compromiso del Alcalde y del PNV de Getxo con la ética y el buen gobierno.

Desde GUK apostamos por la aprobación de códigos de conducta a la que debería añadírsele el seguimiento público, el reconocimiento de malas prácticas si los hubiere y, por tanto, la depuración de responsabilidades. Por eso, nos hemos empeñado en la mejora ética y democrática del modelo de Ayuntamiento. En algún momento la ciudadanía podrá pedir cuentas sobre el cumplimiento de los códigos éticos que se han dado a sí mismas las instituciones. En Getxo ese momento está por llegar.

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